Aprovecho que me ha vuelto a dejar mi hermanísimo Artur el ordenador para escribir un rato. Prometo no ser tan críptica como la semana pasada. He dejado un comentario con una breve aclaración sobre lo que quería exponer y no supe trasladarlo con sencillez. Os pido disculpas.
Estoy leyendo estos días un libro que me ha prestado Mireia: Escribir sobre uno mismo de Silvia Adela Kohan. Me vendrá muy bien cuando inicie el Taller de escritura para chicos de Bachillerato. En uno de los capítulos se incluye un cuestionario que ideó Marcel Proust. Por lo visto, originariamente se trataba de una especie de juego de salón que se remonta a la época victoriana. Viene a ser como el juego de la verdad. No sé si algunos de vosotros os reuníais en verano con la pandilla para someteros a este tercer grado. Yo recuerdo que nos sentábamos en corro y colocábamos una botella en el centro. El que la hacía girar podía preguntar cualquier cosa... cualquier cosa que al final era lo típico "¿Te gusta fulanito?" Y tú, como una tonta, que te habías prometido que no infringirías la reglas del juego... pues eso, colorada como un tomate, ibas y decías LA VERDAD.
Desde luego y como siempre, nada nuevo bajo el sol. Tal vez el tema es que todo se ha simplificado mucho más y se ha polarizado en estos "asuntos".
Entonces, en la época victoriana, el formulario era mucho más amplio. Yo también os lo propongo como un juego. Hago girar una botella virtual ...
1.- ¿Cuál es para usted el colmo de la infelicidad?
2.- ¿Dónde le gustaría vivir?
3.- ¿Su ideal de felicidad terrenal?
4.- ¿Por qué faltas tiene más indulgencia?
5.- ¿Sus héroes/heroínas en la vida real?
6.- ¿Sus héroes/heroínas en la ficción?
7.- ¿Qué cualidad prefiere en el hombre?
8.- ¿Qué cualidad prefiere en la mujer?
9.- ¿Quién le hubiera gustado ser?
10.- ¿El rasgo principal de su carácter?
11.- ¿Qué es lo que más aprecia en sus amigos?
12.- ¿Su defecto principal?
13.- ¿Cuál sería la mayor desdicha?
14.- ¿Su color preferido?
15.- ¿Su flor preferida?
16.- ¿Qué es lo que más detesta?
17.- ¿La reforma que más admira?
18.- ¿Qué don de la naturaleza le gustaría poseer?
19.- ¿Cómo le gustaría morir?
20.- ¿Estado presente de su espíritu?
21.-¿Su lema?
(22:- ¿Qué otra pregunta te formularías?)
He descartado algunas porque la lista es larguísima. Y he cuadrado el número: 22. Hoy hace 22 años que me casé con un señor que realmente valía la pena. Espero que él piense lo mismo de la que escribe en la república. Creo que sé qué regalo me gustaría que me hiciese. Vale 0 euros: responder a las 22 preguntas del cuestionario de Marcel Proust. Porque una copa de cava muy frío y un baile... eso seguro. Y los hijos riéndose un rato y pensando -que se les nota todo- "este par de maduritos aún bailan y se besan" ¿Pues qué se creen?
Aquí os dejo este particular juego de la verdad. Yo también participo, que el préstamo del ordenador caduca mañana por la mañana. Un saludo a todos.
Mientras no llega el señor que menciona lolo en el post anterior, me ejercito en la virtud de la paciencia...
Mientras no llega el señor que menciona lolo en el post anterior, me ejercito en la virtud de la paciencia...
No conocía la existencia de esta canción. La escuché hace tres días con mi hija María. Y pensé... estas cosas pasan. Pero, con un poco de paciencia y de cariño, tal como llegan...algún día se van.








